Trueque de insumos. Liliana Araya Álvarez

La salud y, más específicamente, el presupuesto en salud, constituyen hoy parte de los grandes temas de debate en nuestro país. Tenemos un sistema público de salud, más conocido como Fondo Nacional de Salud (FONASA), que representa a un alto porcentaje de la población, y en este sistema están afiliadas las personas más pobres de Chile.

FONASA es un sistema solidario, y más de la mitad de todos los afiliados que se atienden en el Hospital Carlos Van Buren (HCVB) están afectos a gratuidad (letras A y B), siendo muy pocos los pacientes que pertenecen a las letras (C y D), los cuales tienen un copago por las prestaciones.

El otro sistema de Salud existente en Chile es privado, y está conformado por las Instituciones de Salud Previsional (ISAPRES), las que cuentan con una importante cantidad de recursos financieros y de atención, y un menor número de afiliados, generalmente, los chilenos con más altos ingresos económicos.

Sin embargo, es muy destacable el esfuerzo de todos y cada uno de los que trabajan en los Servicios públicos de salud, pues, con menos recursos económicos, hacen grandes esfuerzos por brindar una atención óptima y de calidad a sus pacientes. Es en este ámbito de esfuerzo que las enfermeras del HCVB destacan con su alto sentido de la responsabilidad y compromiso con el más desvalido. Ellas cumplen múltiples roles, y uno fundamental es gestionar el cuidado de los pacientes, lo que incluye manejar también los recursos disponibles, planificar y organizar la atención, y velar porque no falten insumos para poder atender a los pacientes, que en su gran mayoría son vulnerables, tanto por el deterioro de su salud, como por su condición económica, que no les permite buscar alternativas de atención en el ámbito privado de la salud, es decir, son una población cautiva que debe ser objeto de atención y preocupación, considerando que la salud es un derecho humano en lo individual y colectivo. Pero, para poder trabajar y cumplir con este cometido, es imperioso que las enfermeras cuenten con los elementos necesarios, los cuales no han estado disponibles de manera regular y permanente en los últimos meses.

Los Servicios clínicos se abastecen a través de pedidos mensuales, sin embargo, hace un tiempo ―sobre todo en el año 2019― que enfrentan una crisis mayor, porque desde las bodegas de insumos y economatos no se hace entrega de todo lo solicitado. Esto significa que faltan materiales, como, por ejemplo, guantes, jeringas, agujas, papel para secarse las manos, sabanillas para poner en las camillas, es decir, se carece de insumos básicos, situación que lleva a sentir la responsabilidad de tener que buscar alternativas para obtenerlos, y dar continuidad a la atención. En el caso de las enfermeras del Hospital, éstas han usado al máximo su creatividad apoyándose en la tecnología comunicacional, pues generaron un sistema de WhatsApp cuyo propósito sin duda es hacer un uso racional de los recursos (o “repartir la pobreza”). A través de dicho sistema se solicita lo que no se tiene o falta, o sea, es una forma de “trueque”, regalo o préstamo.

En un primer momento esto parece muy solidario y simpático, destacando el espíritu altruista de las enfermeras y profesionales de áreas clínicas: quién tiene un poquito más, presta o regala a quién no tiene. Sin embargo, al dar una segunda lectura y reflexionar sobre la situación, se cae en cuenta que no debe ser cuando se trata de la salud, derecho fundamental de los seres humanos. Cabe preguntar entonces: ¿Cómo es posible que en un Hospital de la magnitud del HCVB, para poder contar con los insumos se recurra al “trueque”? El trueque es una forma ancestral de intercambio de productos, y por supuesto una forma válida, pero no es aceptable para resolver los problemas de quienes trabajan en salud con personas, ámbito en que no cabe la improvisación, menos aún entre profesionales habituados a planificar y prever.

¿Por qué el Hospital no cuenta con un abastecimiento fluido y constante de insumos? ¿Dónde está el “error”, si es que lo hay? ¿O es que simplemente los costos en salud han aumentado en una proporción mayor al presupuesto en salud fijado? Y si la salud es un derecho fundamental y prioritario, ¿por qué no alcanza el presupuesto? ¿Por qué las empresas proveedoras no entregan a tiempo los productos? ¿Será porque no reciben sus pagos de manera oportuna? ¿Por qué los funcionarios deben comprar insumos metiendo la mano en sus bolsillos para poder seguir dando la tencion de salud necesaria e impostergable?

Estas interrogantes deben llevar a una reflexión acerca de dónde está la dificultad, y porqué sucede. Es simplemente porque el presupuesto en salud es insuficiente; no hay un problema de gestión. Es necesario entender que los problemas y gasto en salud son mayores, porque hoy en día existen mayores exigencias basadas en evidencia: se usa más papel para secado de manos porque hay que lavarse las manos más veces; se usan más elementos de protección personal; los costos son mayores y los gastos de salud han aumentado; y la población ha envejecido. Es decir, los costos en salud no sólo se refieren a insumos clínicos y de economato, por lo que el presupuesto debe considerar gastos, por ejemplo, en farmacia (es sabido que las terapias medicamentosas son cada vez más onerosas), en infraestructura para cirugías, etc.

Se entiende claramente que el Servicio de Abastecimiento del Hospital, al no tener presupuesto, no pudo ejecutar las órdenes de compra y esto llevó a la crisis más dura vivida el año 2019. Para este año 2020 se debe mantener la esperanza de no volver a vivir una situación tan grave, sin embargo, aún ahora se sigue usando el “trueque” entre las enfermeras, pues no les llegan los pedidos de insumo completos. Esto conduce a un razonamiento crítico y a una conclusión simple: el presupuesto en salud es insuficiente, y hay que revisar los procesos de abastecimiento de los Hospitales públicos. En fin, los trabajadores de la salud pública hacen el mejor esfuerzo, porque los usuarios no deben ni pueden esperar.

Liliana Araya Álvarez

Enfermera

Consultorio Adosado de Especialidades

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