Cómo se implementó el examen de COVID-19 en el Laboratorio Clínico del Hospital Carlos Van Buren. Alejandra Bazaes Henríquez

Desde el 21 de marzo de 2020, todos los días y en distintos horarios, el Laboratorio Clínico del Hospital Carlos Van Buren recibe en sus dependencias a numerosos trabajadores de la salud del mismo establecimiento, de otros Hospitales públicos, Clínicas privadas, SEREMI, Centros de atención primaria de salud entre otras instituciones sanitarias pertenecientes a la quinta región. Independiente del lugar de donde vienen, todos están a cargo de una misma labor: Trasladar muestras biológicas de pacientes con sospecha de COVID-19 de gran parte de la región, para confirmación o descarte de la enfermedad, mediante el examen que se desarrolla en nuestro Laboratorio de Biología Molecular: la detección del virus SARS-CoV-2 por la técnica qRT-PCR.

Actualmente para llevar a cabo dicho examen diagnóstico contamos con una Recepción de muestras biológicas cuyo personal se dedica 24/7 a recibir muestras respiratorias, un Oficial Administrativo responsable del envío de resultados a los distintos establecimientos de origen, y con un equipo humano especializado formado por Técnicos Paramédicos y Bioquímicos a cargo de la ejecución de la técnica, quienes mediante el manejo de equipamiento automatizado, utilización de kits manuales y sobre todo, dotados de sobresaliente dedicación y competencias, resuelven la creciente demanda que actualmente bordea los 200 exámenes diarios, sorteando las numerosas adversidades que se han presentado en el camino, y que posiblemente se continuarán presentando. Porque si bien hoy contamos con los recursos mencionados, cumplir con la misión no ha sido nada fácil.

La planificación para la implementación del examen comenzó cuando finalizando febrero de 2020, el Ministerio de Salud escoge al Laboratorio Clínico del Hospital Carlos Van Buren, junto a otros Laboratorios Públicos del país, para ser Referentes en la detección del virus SARS-CoV-2 responsable de la enfermedad COVID-19 por la técnica “gold estándar” qRT-PCR, la que consiste en la detección específica de parte del material genético del patógeno en caso de estar presente en una muestra biológica respiratoria tomada al paciente sospechoso. Dicha metodología requiere la extracción previa de moléculas de ácido ribonucleico o ARN presente en la muestra (incluido el ARN del virus si el paciente está infectado), utilizando para esto un equipo extractor automatizado de ácidos nucleicos y/o kits de extracción manual según disponibilidad. Luego en un equipo Termociclador se realiza una retrotranscripción, que corresponde a una conversión del ARN antes extraído a moléculas de ácido desoxirribonucleico o ADN, y finalmente una etapa de amplificación mediante Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), la que permite multiplicar fragmentos específicos del ADN obtenido a partir del ARN propio del virus, generando numerosas copias del mismo en caso de haberse encontrado presente en la muestra analizada, lo que se traduce en el incremento de una señal fluorescente leída por el Termociclador, la que el profesional a cargo podrá interpretar como positiva.

Una vez informados de nuestra calidad de Laboratorio Clínico Referente para detección de SARS-CoV-2, la segunda semana de marzo el Instituto de Salud Pública (ISP) convocó al personal con experiencia en Biología Molecular de los Laboratorios en esta condición a una capacitación de 4 días, siendo la Bioquímica Mónica Arévalo seleccionada para dicha misión en nuestra Institución. Al final de cada jornada, la funcionaria nos comentaba la exigencia y concentración requerida para llevar a cabo esta actividad satisfactoriamente, lo que obligaba a dejar cualquier distracción de lado, como por ejemplo celulares de los asistentes que debían quedar apartados en todo momento durante cada sesión realizada. Y es que la responsabilidad de la labor a desarrollarse posteriormente en cada Laboratorio sería muy grande, encontrándonos además trabajando contra el tiempo.

Mientras tanto, en el Laboratorio de Biología Molecular HCVB se reorganizaba el limitado espacio físico disponible para el trabajo venidero. Esta área técnica de especialidad nació en el año 2017, debido a la necesidad de resolver en el Hospital Van Buren exámenes mediante el método PCR hasta ese entonces derivados a Laboratorios externos, lo que hacía incurrir en costos y tiempos de respuesta desfavorables. Desde su implementación, habitualmente se procesaba un máximo de 25 muestras diarias a cargo de dos Técnicos Paramédicos y dos Bioquímicos, mientras que el nuevo panorama nos obligaría a realizar inicialmente cerca de 100 exámenes diarios de COVID19, para lo que evidentemente necesitaríamos Equipamiento y Recurso Humano adicional. Se recibió desde el Ministerio de Salud un equipo extractor de ácidos nucleicos automatizado que funcionaría junto a los dos extractores ya disponibles, un termociclador adicional a los dos existentes, además de un Gabinete de Bioseguridad extra que permitiría preparar las muestras biológicas para su procesamiento sin poner en riesgo la salud del personal. Además se reclutaron 6 Técnicos Paramédicos, 3 Bioquímicos y 1 Oficial Administrativo adicionales que hoy forman parte del staff de Biología Molecular COVID-19. Finalmente el día 21 de marzo, junto con la llegada del otoño, y tras distintas pruebas y controles necesarios que permitieron la certificación por parte del Instituto de Salud Pública, se dio inicio a la ejecución del examen en nuestro Hospital.

En teoría tendríamos una capacidad máxima de procesamiento de 270 muestras biológicas diarias, sin embargo en la práctica surgieron algunos inconvenientes. El aumento explosivo en la demanda del examen a nivel mundial ha generado quiebres de stock de distintos reactivos e insumos requeridos para realizar la detección del virus, lo que ha significado un importante esfuerzo adicional y una reorganización constante por parte del equipo humano del Laboratorio Clínico para alcanzar cada día el objetivo: contribuir al diagnóstico de COVID-19 de nuestros pacientes.

Sin duda éste ha sido un desafío enorme para todo el personal profesional, técnico, auxiliar y administrativo del Laboratorio Clínico, Unidad de Apoyo cuya labor muchas veces es poco reconocida por el resto de la comunidad hospitalaria. Sabemos que inevitablemente asumimos a diario un riesgo, pero conocemos la importancia que tiene el cumplir con las normas de bioseguridad asociadas al trabajo de Laboratorio, por lo que realizamos nuestra labor con total profesionalismo, entrega y compromiso, en medio de una pandemia que ha afectado profundamente a la humanidad sin distinguir raza, religión o situación socioeconómica.

Hoy al lograr exitosamente el desafío de implementar y mantener en funcionamiento día a día esta sofisticada técnica, somos protagonistas en esta increíble y a la vez lamentable historia, formando parte fundamental de la atención de salud brindada a la población de la región y del país.

Alejandra Bazaes Henriquez, Bioquimica
Directora Técnica del Laboratorio Clínico HCVB

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