Caracol, un Jardín Infantil con muchas vueltas. Karina Saldaño Solar

El Jardín Infantil Caracol del Hospital Carlos Van Buren nació con el objetivo de atender a los hijos e hijas de las funcionarias que se desempeñan en los distintos servicios del Hospital. Este establecimiento cuenta con más de 70 años de historia. Inició su funcionamiento en 1948, cuando fue fundado como una guardería, reconociéndosele como una institución educativa casi 30 años después. Durante todo este periodo ha vivido cambios de diversa índole, como, por ejemplo, en relación a los distintos espacios en los que se ha emplazado (dependencias del actual club escolar Snoopy, actual Cesfam Jean Marie Thierry, y ex edificio Cooper). El Jardín Infantil ha sido un importante apoyo para las familias de nuestro Hospital, proporcionándoles tranquilidad, seguridad y educación de calidad a sus hijos/as. Esta mirada y atención cercana a los niños y niñas de primera infancia, se condice con experiencias como las de aquellas mujeres que por años han sido apoderadas del Jardín y visto pasar por nuestras salas a sus hijos/as. Un ejemplo es el caso de Rita Less Cuadra, que “ingresó” con su primer hijo, Gabriel, en el año 2014; luego se incorporó al Jardín su segunda hija, Mía, y finalmente el tercero de sus hijos, León, que actualmente se encuentra en el nivel medio menor y prontamente asistirá a medio mayor con sus tres años de edad. La apoderada indica que este Jardín infantil ha significado un gran apoyo en la educación de todos sus hijos/as, para poder trabajar con tranquilidad.

La historia del Jardín Infantil Caracol, deja entrever importantes lazos emocionales que se han construido con el pasar de los años. Pequeños niños/as que hace años se educaron en sus salas, hoy ingresan nuevamente a este espacio, siendo apoderados/as, y recordando cada una de sus experiencias con cariño y nostalgia, como, por ejemplo, de nuestra apoderada Carolina Castro Saavedra, de la Unidad de Cobranzas, la cual fue alumna de este jardín por el año 1985, y recuerda algunas de las actividades cotidianas de ese entonces: “almorzábamos, se dormía siesta y salíamos a jugar a un patio de tierra bajando una escalerita que colindaba hacia la actual CONAC. Me parece que había columpios, balancines y algunos árboles”. Asimismo, quedan en su memoria algunos miembros del equipo educativo con los que compartió: “La Directora del Jardín era la Tía Georgina, recuerdo que ya estaba el tío Jorge y la tía Violeta (actuales funcionarios del Jardín infantil); la tía Iris, María Aurelia y la tía Inés, quienes trabajaban en el Jardín Del Hospital Deformes, y que llegaron trasladadas al Jardín Caracol”. Carolina, hoy vive la experiencia desde otra arista, esta vez como apoderada de su hijo Pedro Pablo Ulloa, de tan sólo 3 años de edad, y continúa recopilando recuerdos positivos en torno a esta institución: “Hoy soy funcionaria del Hospital Carlos Van Buren con 10 años de servicio y usuaria del actual Jardín Caracol, donde he tenido una excelente experiencia. Primero, con mi hija Sofía, y actualmente con mi hijo Pedro Pablo”.

El equipo educativo del Jardín recibe en sus brazos pequeños bebés de 6 meses, acompañándolos y formándolos hasta los 5 años de edad ―tiempo que sabemos es significativo en sus vidas―. Años después ellos regresan, siendo ya escolares, profesionales e incluso funcionarios de nuestro Hospital, a visitar este espacio que por tanto tiempo los acogió. Otro ejemplo de lo dicho lo representa Víctor Muñoz Morales, actualmente administrativo de economato, quien estuvo en el Jardín infantil por el año 1991; Víctor recuerda cuando jugaba en el patio de tierra con sus hermanas, tirándose de un resbalín y columpiándose. Además, tiene alegres recuerdos de las fiestas de disfraces que se realizaban, en las cuales se caracterizaba de payaso, súper héroe, etc., participando de actividades muy entretenidas para él.

Pero lo dicho no es todo, pues la relación familiar que se forma dentro del Jardín infantil incorpora la colaboración de padres y apoderados en el proceso educativo de sus hijos/as, así como en las diversas celebraciones que se llevan a cabo durante el año. Nuestro apoderado Cristopher Gaete, padre de Julián Gaete, actualmente realiza clases de educación física para todos los niveles del Jardín infantil, en forma voluntaria y gratuita, convirtiendo estos momentos en experiencias más significativas para todos. Del mismo modo, es importante relevar cómo el trabajo colaborativo entre las familias y el Jardín infantil ha dado resultados maravillosos; sin ir más lejos, en el año 2019 se desarrolló un evento de fiestas patrias en las dependencias del Club Deportivo del Hospital Carlos Van Buren, que contó con juegos típicos dispuestos por el equipo pedagógico del Jardín infantil, juegos inflables, y corpóreos, a los que dieron vida los propios padres de los niños/as; también en dicho evento hubo una plaza de juegos infantiles, la presentación de un conjunto folclórico cuyos miembros son familiares de uno de los párvulos, venta de comidas típicas, chinchinero, organillero y helados para los asistentes, gestionados por los mismos apoderados con distintas instituciones. Todo esto dio forma a un evento familiar, que permite a los/as apoderados/as acompañar a sus hijos/as en estas instancias, compatibilizándolo con sus jornadas laborales de forma más cercana y flexible.

La responsabilidad social es un componente valórico que se promueve dentro del Jardín Infantil Caracol, y se ve reflejada en actividades como, por ejemplo, la participación en la campaña solidaria de la Teletón año a año, visitas a hogares de ancianos, llevando la alegría y pureza de los niños y niñas, o mediante el cambio de paradigma que se vivió en la celebración navideña recién pasada, en que el espíritu fue regalar entre compañeros, juguetes que los párvulos pudieran elegir entre sus pertenencias, fomentando una mirada más solidaria y significativa. Asimismo, la empatía y los lazos de amistad se van construyendo entre niños y niñas que, al pasar los años, viven juntos hitos de su infancia: los primeros pasos, sus primeras palabras, superar una enfermedad o la celebración de sus cumpleaños, son sólo algunos de los momentos que sin duda quedan en la memoria y estimulan la formación de su personalidad.

Nuestra labor se encuentra en manos de un equipo educativo compuesto por 26 personas que trabajan día a día realizando experiencias de aprendizaje significativas, tales como un desfile de las diferentes profesiones clínicas del Hospital. Dicho desfile se desarrolla por primera vez en el año 1992, y se replica en el año 2018, instancia en la que pudimos ver a niños/as caracterizando médicos, enfermeras, matronas, paramédicos, hasta al mismísimo Director de nuestro Hospital, entre muchos más; o salidas pedagógicas que llevan a los niños y niñas a visitar los servicios de nuestro Hospital, idea que surge de ellos mismos, felices de poder compartir con sus padres, y, a la vez, orgullosos de que sus compañeros conozcan las labores que desarrollan, aportando con esto al enriquecimiento de su personalidad, autoestima y valoración del contexto sociocultural. También hemos ido en apoyo a servicios que nos piden nuestra ayuda para participar de campañas tan importantes como la donación de sangre, o la que busca realzar la lactancia materna, donde colaboramos procurando sensibilizar a la comunidad y entregando, a la vez, aprendizajes a cada uno de nuestros niños/as.

Estas son algunas de las actividades que se llevan a cabo por el Jardín Infantil durante todo el año, y que permiten que los/as niños/as alcancen importantes logros ― desde lo formativo y emocional―, preparándolos para luego iniciar su vida escolar. Quienes integramos el Jardín Caracol, tenemos la certeza de que ayudamos a consolidar el proceso pedagógico, social y valórico de los/as niños/as de nuestro querido Hospital.

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